CRISTIANIZACION EN EL VALLE DEL PILON

Para conocer la más antigua señal de cristianización en el Valle del Pilón, ocuparíamos Regresar en nuestra mente el tiempo unos trescientos sesenta años, ver a nuestro alrededor, la totalidad del valle cubierto de arboles y plantas silvestres, animales en completa libertad e indígenas nativos en un estado social de cazadores y recolectores.

A fin la llegada de el primer hombre español el Cap. Alonso de León el 8 de Abril de 1637, toma en Merced y en nombre de su majestad el Rey, los treinta sitios y seis caballerías de tierra, realizando para  dicho efecto el ritual de posesión acostumbrado en aquella época, aunque el escudo oficial del municipio señala a un español hincado en una rodilla clavando una cruz al suelo, el auto de posesión solo menciona que el citado capitán se paseo, arranco hiervas, tiro piedras Etc.…

CAPILLA DE SAN MATHEO

La primer advocación pastoral de Montemorelos corresponde al apóstol Mateo, pues era a quien veneraba el Cap. Alonso de León y es precisamente quien con autorización del Obispo de Guadalajara construye la primer capilla en su honor en lo que hoy es el Pilón Viejo en el año de 1650. Para 1665 por herencia de su padre, el Oral Alonso de León establece un nuevo caserío en el costado norte del Río Pilón y a las faldas de la loma de la cruz, donde construye otra capilla dedicada al apóstol Mateo,

La construcción que hoy conocemos del Templo de San Mateo, (que aparece en la foto), se debe a que un obrajero procedente de San Miguel el Grande (hoy San Miguel de Allende, Gto.) llamado José Aparicio Lazo quien quizo levantar un templo en agradecimiento al milagro recibido,pues en cierta ocacìón fue arrastrado por su caballo y al encomendarse al Cristo crucificado que tenia en su casa, recibió el prodigio de la salvación al detenerse su caballo. En agradecimiento, en el lugar mismo del acontesimiento decidió construir con sus propios recursos la capilla con el Cristo que por muchos años sería conocido como "El Señor de la Carrera".

El Gobernador autorizó el permiso de construcción el 25 de enero de 1798 y empezó a funcionar como Templo Parroquial con permiso de la Santa Mitra en 1822.